|
Haga a su hijo comprender que
usted piensa que la educación es algo importante y que hay que cumplir
con la tarea escolar. Estas son algunas maneras en que usted le puede
ayudar:
Aparte
un lugar especial para que su niño estudie. Hacer una zona de estudios no
tiene que ser nada complicado. Tener un escritorio en la recámara sería
fantástico, pero para muchos niños la mesa de la cocina o una esquinita
en el comedor funciona igualmente bien. La zona de estudios deberá estar
bien alumbrada y debe mantenerse en silencio.
Provea,
en la medida de lo posible -dando a esta necesidad el máximo
esfuerzo- los materiales necesarios e identifique los recursos que
su niño necesita. Para empezar, tenga a la mano lápices,
lapiceras, borradores, papel y un diccionario. Otros materiales que pueden
ser útiles incluyen, un sacapuntas, cinta adhesiva, pegamento, una
calculadora, una regla, tarjetas de cartulina, un diccionario de sinónimos
y un almanaque. Si es posible, guarde todos estos materiales en un solo
lugar.
Fije
una hora para hacer la tarea. Al tener un horario regular para hacer la
tarea, los niños la completan con mayor regularidad. Claro que un buen
horario depende en parte de la edad de su hijo así como de sus
necesidades específicas. Usted necesita trabajar estrechamente con su
hijo para desarrollar el horario que más convenga. Si su hijo es un poco
mayor, permita que tome cierta responsabilidad para determinar su horario
– pero asegúrese que sea un horario que funcione bien-. Puede ser útil
escribir el horario y ponerlo en algún lugar fácil de consultar, por
ejemplo, sujetándolo con un imán en la heladera.
Elimine
las distracciones. Apague el televisor y no permita que su hijo haga o
reciba llamadas sociales durante la hora de hacer tarea. (Pero recuerde
que en algunas ocasiones una llamada a un compañero con una pregunta
sobre la tarea podría ser útil.) Si viven en una casa pequeña o
demasiado bulliciosa, intente que todos los miembros de la familia se
ocupen con alguna actividad en silencio durante la hora de la tarea. Quizás
sea necesario llevar a los hermanitos muy pequeños al patio o a jugar en
otro cuarto.
No
espere ni exija la perfección total. Cuando su hijo le pida que revise lo
que ha logrado – ya sea su desempeño en la cancha de fútbol o acabar
con la tarea de matemáticas – demuéstrele su interés y haláguelo
cuando haya hecho algo bien. Si tiene comentarios críticos o sugerencias,
hágalos de manera que le ayude a mejorar su trabajo.
Una
nota final: Quizás usted se sienta un poco incómodo al ayudar a
su hijo con la tarea porque piensa que usted no conoce la materia a fondo.
Pero ayudar con la tarea no significa hacer la tarea por
ellos. Su ayuda no significa resolverle los problemas a su hijo,
sino apoyarlo para que él pueda rendir su mejor esfuerzo.
Aunque
usted no sepa lo suficiente sobre alguna materia avanzada como el cálculo
o álgebra para ayudar con una tarea específica, usted puede ayudarlo al
demostrarle que está muy interesado en su progreso, o colaborando a
organizar su tiempo y su trabajo, asignarle un lugar especial y darle los
materiales que necesita para trabajar sin estorbos y supervisando su
trabajo para asegurar que complete su tarea y elogiándolo por sus
esfuerzos.
|