Cabeza

 

 

 

 

 

EL APRENDIZAJE INTEGRADO

Como alguien lo describe, es la manera de planificar el aprendizaje centralizado en procesos educativos. En ella la realidad es vista como una totalidad integrada, de acuerdo con una metodología activa y flexible que propende a la solución de problemas del alumno y de la comunidad.

Entre las diferentes ventajas que presenta se destaca el permitir organizar las experiencias de aprendizaje de una manera activa y participativa, y lo ya mencionado, de centrarse en los procesos educativos.

El aprendizaje visto así se da como un proceso integrado del desarrollo humano. Mientras más integrados estén los procesos (cognitivos, afectivos, psicomotores) con las relaciones y la práctica social de los que orientan el aprendizaje y de quienes aprenden, mayores son las posibilidades para aprender la totalidad.

Como bien se sabe, se aprende y se retiene mejor y por más tiempo, cuando la tarea de aprendizaje es práctica y beneficiosa para quienes aprenden. Un verdadero aprendizaje casi siempre está relacionado con situaciones prácticas en las que el alumno participa en el proceso.

Esta estrategia curricular requiere una gran sensibilidad del docente para identificar lo que cada alumno valora como más importante y las circunstancias que cotidianamente se ofrecen en el aula y en la institución educativa.

La cotidianidad entregará singulares y vivenciales oportunidades para que el docente, estando muy atento a su quehacer educativo y en una concepción permanente de integralidad, recupere diferentes situaciones que ella ofrece para inducir la enseñanza.

Sin embargo, aunque sabemos que son los alumnos quienes deben descubrir y promover su aprendizaje, de acuerdo con el enfoque piagetiano, el docente tiene la tarea de diseñar y orientar las situaciones de enseñanza que respondan a dicho aprendizaje y a mantener el protagonismo y la participación de aquellos.

Este enfoque de aprendizaje tiene también la importancia de colocar el énfasis en el proceso, al contrario del diseño por objetivos que lo sitúa en los resultados.

La globalización o integración no es pues la mera acumulación sin sentido de aspectos anexos a la presión por relacionar los incompatibles, sino la búsqueda creativa de relaciones, el esfuerzo por descubrir los posibles puntos de contacto ante elementos tratados tradicionalmente como inconexos, el esfuerzo por identificar organizadores previos o unidades con apropiada relación y sentido.

"La observación atenta de la realidad tal como se presenta, dicen Medina, Domínguez y otros (*), el esfuerzo permanente por encontrar las múltiples relaciones entre lo observado y la precisa expresión de las mismas, son tres fases que configuran la aplicación acertada de esta metodología, que han de estar presentes en las situaciones de aprendizaje, si deseamos que sean formativas".

Somos concientes de que si no está acostumbrado a trabajar con esta metodología de la integración, no es suficiente con el aporte que le estamos dando, porque ello requiere más capacitación sobre todo en la elaboración de las Unidades, pero estamos seguros que con su interés y la motivación que estas notas le despierten, usted se podrá poner en tránsito de asumir la enseñanza bajo esta óptica, si la encuentra pertinente e innovadora para el éxito del aprendizaje esperado.

(*) Medina, A., Domínguez, C. y otros – Cómo globalizar la enseñanza – Editorial Ariel S.A., 3ra reimpresión. Madrid. 1991

A SEÑOS Y PROFES

 

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