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Lecturas

 

Colegas

En nuestro CD "Efemérides, Carteleras y Actos" incluimos una serie de lecturas, en general antiguas y de reconocidos autores, así también Leyendas y Cuentos, como fuente auxiliar para el desarrollo de la actividad docente.

En cuanto a sus condiciones didácticas y contenido literario hemos tratado de alcanzar un plan racional para educar los sentimientos y estimular el amor a la lectura.

Puedes adquirir el CD que integra el Pack, que te será enviado contra reembolso.

Hoja1

Alusivas

Curriculares

ACTOS  

 

ALUSIVAS

CUENTITOS PARA EL PRIMER DÍA DE CLASES

REMAR CONTRA LA CORRIENTE

Jorge vivía en una isla en el delta del Paraná. La única manera que tenia para movilizarse de un lado a otro, era una pequeña canoa, que manejaba con mucha habilidad. Una noche se despertó y se asustó al ver a su mamá, sentada en el borde de la cama de su hermana, colocándole unos paños fríos en la cabeza porque tenía mucha fiebre.

La mamá estaba preocupada. No sabía qué le pasaba a su hija, y no podía bajarle la temperatura. Jorge le propuso llevarla hasta la salita de primeros auxilios en la canoa. A la mamá no le gustó mucho la idea, porque era noche cerrada, había mucho viento y el río que tenía que atravesar era peligroso aun de día; pero no había otra solución.

Colocaron a la pequeña en el fondo de la canoa y la taparon con mantas. Jorge remó sin parar durante dos horas, contra la corriente, sin darse cuenta del frío y el viento que le golpeaba la cara. El médico de la salita que atendió a su hermana –tenía anginas-, miraba sin parar a Jorge y a su mamá.

- ¿Cómo llegaron hasta acá en una noche como ésta? ¿Quién los trajo? – preguntó sin aguantar la curiosidad.

Cuando le dijeron de dónde habían venido y cómo habían llegado, el médico no se explicó cómo Jorge, que era muy delgado y de poca edad, había hecho un esfuerzo tan grande.

- ¿Qué relación encontrás entre este pequeño relato y el comienzo de las clases?

- ¿Qué significa, para vos, la idea de esforzarse para conseguir algo bueno?

- ¿Qué contratiempos te dan fuerzas para llegar a tus objetivos?

- ¿Qué contratiempos te hacen bajar los brazos y abandonar tus tareas?

 

El reencuentro de Miguel y Patricio

Una vez Miguel entró al baño del colegio, y sorprendió a uno de sus compañeros tirando papel higiénico mojado hacia el techo y tapando los lavatorios.

-¡Qué hacés, Patricio, te volviste loco!

-Mirá, si vos le llegas a decir algo a alguien, yo te agarro a la salida y ya vas a ver que te pasa.

Patricio lo amenazó y salió corriendo. Justo en ese momento, entró uno de los maestros, que al ver el desastre que había, creyó que Miguel era el responsable, y lo llevó delante del director para que le pusiera una mala nota.

Miguel se puso a llorar, a decir que él no había sido, y que él había visto quién era pero que no podía decirlo.

El director le dijo que se fuera a la clase y lo pensara bien, porque, si no, él iba a llevar la mala nota. Miguel entró al aula con los ojos rojos y esquivando la mirada de sus compañeros. En el recreo, Patricio se le acercó, y tomándolo del brazo, le preguntó que había dicho.

Miguel se soltó con un movimiento brusco, y, mirándolo a los ojos, le dijo que él no había dicho nada, no por miedo, sino porque no le gustaba acusar. A Patricio se le "revolvió" algo por dentro.

De regreso al aula, cuando entró el director a buscar a Miguel para saber si ya había decidido qué hacer, Patricio no pudo soportar que le pusieran una nota injusta a su compañero, y se levantó para reconocer que había sido él.

- ¿Qué opinás acerca de lo que plantea este relato?

- ¿Viviste alguna vez, una situación similar?

- ¿Qué harías en el caso de ser alguno de los protagonistas del cuento.

 

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CURRICULARES

 

La leyenda del   

Primera parte

Desde la más remota antigüedad el hombre destacó la inteligencia del delfín como una virtud única en todo el reino animal. Su grácil figura aparece en pinturas mediterráneas del año 1500 a.C., y en el siglo primero de nuestra Era el filósofo griego Plutarco escribió: "Los caballos y los perros que hemos domesticado se han vuelto nuestros familiares sólo porque los alimentamos. El delfín es el único animal cuya amistad es desinteresada: él simplemente quiere ayudar al hombre".

Semejante afirmación, basada en cientos de relatos de náufragos empujados hacia las costas por cetáceos amigables, no podía menos que reforzar un mito muy en boga por aquellos días: los delfines serían seres humanos que adoptaron la forma de peces.

Eso explicaba por qué el delfín se batía a duelo con los tiburones para proteger a un nadador, o por qué ayudaba a los navegantes perdidos a encontrar el rumbo: supuestamente su solidaridad hacia el hombre le era dictada por su propia naturaleza humana.

Plinio El Viejo registró cómo los pescadores de Narbona, actual provenza francesa, capturaban atunes de la variedad mujol con la ayuda de los delfines. El sistema consistía en que avistado un banco de peces, los pescadores golpeaban el agua con palos y, avisados así, los delfines empujaban a los mujoles hacia las redes, comiéndose sólo algunos. Se dice que actualmente los campesinos de Mauritania, en la costa atlántica al norte de África, siguen pescando mujoles de igual manera.

Es esta insólita relación simbiótica la que elevó a este mamífero a la quizá exagerada categoría de nuestro par en los mares.

La inteligencia del delfín 

Es verdad que el delfín fue considerado durante mucho tiempo como un simple pez, sobre todo a la hora de cazarlo como a cualquier otro cetáceo; pero no menos cierto es que, a decir de Carl Sagan, "la inteligencia no es sólo un atributo humano, y por tanto no siempre debe medirse con un patrón igualmente humano".

Según Anne Colet, especialista en cetáceos pequeños en el Museo Oceanográfico de La Rochelle, Francia, "si bien el delfín tiene fama de contar con un lenguaje comparable al del humano, para mí se trata de una leyenda sin fundamento científico. La verdad es que el delfín está desprovisto de cuerdas vocales y labios móviles, y sólo puede emitir gritos y rechinamientos. Su comunicación sonora no está más evolucionada que la de los perros domésticos. Hay que dejar de ver al delfín como nuestro equivalente acuático".

Sin embargo, por otro lado se piensa que la mayor inteligencia del delfín radica en su facultad de adaptarse exitosamente a nuevas situaciones. De ser así, es un sabio, pues como admite la misma Anne Colet, "logró poblar el 71 por ciento del planeta (es decir, todos los océanos) y, considerando la diversidad y extensión del medio conquistado, sí, el delfín es un animal inteligente".

Pero aparte está su elevada voluntad de comunicación. Se piensa que la peculiar amistad que ofrece a los humanos, es un puntual intento de conexión con nosotros. Este, sin duda, es todo un tema de estudio para los etólogos.

Sus orígenes remotos en la tierra 

Así, el carisma del delfín no residiría sólo en su afinidad con las tareas humanas, sino más bien en su asombrosa fisiología. Para empezar, se trata de un mamífero, tiene sangre caliente y pulmones, y su cerebro es tan grande como el nuestro.

Los estudios dicen que en su origen el delfín fue un mamífero terrestre que abandonó este medio hace unos 55 millones de años, cuando desapareció el peligro de los grandes reptiles carnívoros de mar.

Puede entonces decirse que efectivamente los misticetos (ballenas) y odontocetos (delfines) trotaron alguna vez por las llanuras patagónicas y asiáticas, y que si bien su adaptación acuática sigue siendo un misterio, no lo es en cambio su diversidad de tamaños y funciones.

La ballena nada lentamente para filtrar el plancton y es gigante porque la gravedad, neutralizada por el impulso hidrostático, no limita su masa. En cambio, si el delfín no fuera pequeño (1,60 metros, en promedio) la resistencia del agua le impediría nadar a 50 kilómetros por hora para perseguir y alcanzar su alimento, que en general son peces chicos. El agua, 800 veces más densa que el aire, forzó al delfín a volverse una especie de torpedo viviente.

La transformación anatómica del delfín de animal terrestre a anfibio, primero, y a acuático después, fue tan completa que hoy, sacado de su definitivo hábitat, su caja torácica no resiste el peso de su cuerpo y la piel se le quema rápidamente bajo el sol. 

Su fisiología 

Fisiológicamente, el delfín no tiene rival. Con una epidermis elástica y una dermis musculosa y flexible como ninguna, la piel del delfín tiene una estructura comparable a la de un colchón de agua: se hunde y eleva en función de las presiones percibidas por sus papilas cutáneas, adaptándose al flujo de agua que envuelve su cuerpo, el cual al deformarse disminuye la turbulencia.

Está también su imbatible aptitud para el buceo: ni siquiera equipado con escafandras y tubos de oxígeno puede el hombre descender tan hondo como los delfines. Para emularlos deberíamos modificar nuestro sistema cardiorespiratorio como lo hicieron ellos, aunque sus pulmones y su corazón no sean más grandes que los nuestros.

El delfín aumentó su caudal sanguíneo (un 15 por ciento del volumen corporal contra un 7 por ciento en el hombre) y su concentración de hemoglobina, pudiendo así fijar un máximo de oxígeno antes de sumergirse.

Además, sus increíbles venas y arterias de geometría variable, logran algo impensable para un cuerpo humano: cortan la irrigación de los intestinos, el estómago, los riñones y los músculos, que deben quedar con su asignada reserva, privilegiando la oxigenación del cerebro y del corazón.

Para soportar la presión del agua, los pulmones del delfín tienen unos anillos de cartílago que impiden que se aplasten.

La descompresión obliga a los humanos que bucean a ascender a la superficie por etapas, para dar tiempo al nitrógeno de la sangre a desparramarse por los tejidos y con ello evitar la temible embolia. Pero este delicado proceso tiene al delfín sin cuidado: sube como un misil y no le ocurre nada, y éste es otro gran misterio para la ciencia.

Un enigma más es la infalible capacidad que tiene el delfín para detectar presas lejanas, gracias a su vista y olfato desarrollados. La respuesta a esto se encuentra en su equipo natural de sonar; una sofisticada red de bolsitas situadas bajo su orificio respiratorio, que generan ondas de 100 a 200 hertz, luego concentradas en un solo haz por una masa gaseosa ubicada bajo la cabeza, el cual finalmente es empleado para barrer un área u otra, según la orientación dada por el usuario. El eco (las ondas que chocan y vuelven) es recogido por la mandíbula inferior y transmitido al oído interno y al cerebro, donde es analizado. El real funcionamiento de este mecanismo, tampoco ha sido esclarecido totalmente.

Otros detalles

El delfín, amistoso de por sí, llega a caer en una entrañable inocencia, que le cuesta la muerte por millares a manos de falsos barcos atuneros.

En libertad el delfín llega a vivir hasta 40 años, pero fuera de su hábitat natural su período se reduce a sólo cinco; y, lo que es más, se calcula que de cada cien delfines capturados, sólo 15 sobreviven a los dos primeros años de cautiverio.

Otras virtudes a destacar en este cetáceo son su sentido solidario, su lenguaje inteligente, su alta sensualidad y la conciencia de su propia mortalidad; aspectos éstos que, junto a los orígenes y evolución del delfín, serán tema del próximo capítulo.

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