A DON NICANOR PAREDES
(Milonga) Venga un rasgueo y ahora,
con el permiso de ustedes,
le estoy cantando, señores,
a Don Nicanor Paredes.
no lo vi rígido y muerto
ni siquiera lo vi enfermo.
Lo veo con paso firme
pisar su feudo, Palermo. El bigote un poco gris,
pero en los ojos el brillo,
y cerca del corazón
el bultito del cuchillo.
El cuchillo de esa muerte
de la que no le gustaba
hablar . . . Alguna desgracia
de cuadreras o de tabas (Recitado)
De atrio más bien fue caudillo
si no me marra la cuenta,
allá por los tiempos bravos
del ochocientos noventa.
Si entre la gente de faca
se armaba algún entrevero
él lo paraba de golpe
de un grito o con el talero.
Ahora está muerto y con él
cuánta memoria se apaga
de aquel Palermo perdido
del baldío y de la daga.
Ahora está muerto y me digo:
¡Que hará usted, Don Nicanor,
en un cielo sin caballos,
sin vino, retruco y flor
LETRA: José Luis Borges
MUSICA: Astor Piazzolla
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