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Visitemos a las Nubes
Durante el recorrido se
sucederán sorpresivamente los paisajes: gigantescos cardones que
aparentan gendarmes de frontera, espejismos de sal y manchas rojas del
ceibo que aparecen entre la primavera y el verano a cuya sombra se dice
que el Inca descansó en su andar desde el Norte. Los cerros pasarán desde el verde turquesa del
sulfato de cobre a los violáceos del manganeso, marrones y naranjas de la
arcilla y los pasteles del bórax, colores que veces se mezclan diseñando
figuras inéditas. Llegaremos
a la estrella del recorrido: El viaducto La Polvorilla, emblema de milagro
ferroviario; el sol proyecta su imagen, tan angosta y descomunal,
sobre el suelo lejano. . . . Regresemos a Salta
deleitados con lo que nos brindó este paseo. |