|
Ubicada en el
departamento San Martín, fue creada en 1969, su extensión es 8063 hectáreas y su principal objetivo es el de conservar de manera permanente
la flora y la fauna de la región, para transformarla en semilleros a
perpetuidad, siendo uno de los "santuarios" destinados a las
generaciones futuras.
El
Valle de Acambuco (Lotes 36 y 40 del Departamento San Martín) fue
declarado Reserva Provincial de Flora y Fauna por Ley N° 5360/79. En él
se preserva el bosque típico montano subtropical, integrante de la
región de las Yungas.
Lo
habitan especies protegidas como el yaguareté, declarado monumento
natural por el gobierno provincial, el milano plomizo, la pava del monte,
el caraú, la reina mora, el rey del bosque, el tucán, el surucuá, el
zorro y el mono.
La
vegetación es la de un bosque típico montano subtropical húmedo con
especies forestales tales como urundel, lapacho rosado, lapacho amarillo,
afata, laurel, guayacán, pacará, quina, cebil colorado, cedro, maroma,
palo blanco, palo amarillo, y plantas de flores como la pajarilla (flor
del aire) y variedades de orquídeas.
Habitan
esta área alrededor de 300 familias, a las que se les permite explotar el
pastoreo, con restricciones para evitar la afectación de los bosques. A
partir de la promulgación de la Ley Provincial 7107, Acambuco pasó a
formar parte del Sistema Provincial de Áreas Protegidas.
Existe
un proyecto –elaborado por operadores de Tartagal y Aguaray- para
explotar el turismo ecológico y el etnoturismo que incluye visitas al
Valle de Acambuco, así como la posibilidad de compartir vivencias con
grupos aborígenes de la zona de Pilcomayo. De esta manera se
implementaría un polo de desarrollo en la zona para generar mano de obra
genuina y, a la vez, conservar la biodiversidad.
|