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Iruya
Silencioso, prácticamente
no tuvo cambios desde su fundación en 1753. Se llega al mismo por un
camino sinuoso, mostrando a cada paso una sorprendente belleza, siendo
difícil contener la emoción cuando, en las últimas curvas, aparece la
imagen de un pequeño cuadrito pintado contra el imponente Ande.
Sus
habitantes, fieles a las tradiciones ancestrales y a la madre tierra,
celebran cada 1° de agosto la Fiesta de la Pachamama. Típico
pueblo de la Puna, participa en los actos religiosos rezando, cantando y
ejecutando instrumentos autóctonos como quenas, cajas y sikus
acompañados con el baile de los "cachis" - grupo de coyas
disfrazados con máscaras - que simboliza la lucha entre el bien y el mal |