|
Cabra Corral
Paraíso de la pesca del pejerrey, se llega a
este Dique en pocas horas, siendo su recorrido total de 200 Km ida y
vuelta.
Encontrará en el camino las ciudades de
Cerrillos, La Merced y Coronel Moldes.
En este dique pueden ser alquilados
catamaranes para la pesca y/o paseos por el lago formado por el Embalse
General Belgrano o bien, aquellos que quieran desempolvar su
espíritu aventurero, podrán hacer correr la adrenalina por su cuerpo
practicando las variadas actividades que se ofrecen en este espejo de agua
salteño. Rafting,
bungy, puenting, paracaídas de arrastre, trekking de altura se encuentran
entre las alternativas que presenta el Dique. Obviamente,
quienes buscan relax y tranquilidad, encuentran en este paraíso el lugar
propicio para disfrutar del paisaje, su clima y su naturaleza.
CIRCUITO
DE LOS RECOVECOS
Cuando
visitamos el Dique Cabra Corral e iniciamos un rally encaramados en una
potente lancha, creemos que tenemos que adentrarnos y recorrer kilómetros
para ver algo diferente. Pero no es así.
A
solo cinco minutos de dejar el embarcadero, y girando con rumbo noreste, ya se
nos presenta la enorme estructura del "puente de los pescadores",
construido hace ya más de treinta años sobre el cauce mismo del río Guachipas.
Este –que viene desde el nevado del Acay (5950)- se encuentra unos pocos
kilómetros más adelante con un sarta de ríos. Hasta allí, en un lugar que se
llamaba La Junta –hoy bajo el agua-, llegaban el Arenales, el Rosario y el
Chicoana.
Entre
todos, conforman aguas abajo el río Pasaje o Juramento. Éste da sus primeros
pasos entre inmensos paredones, que no son otra cosa que las primeras
estribaciones de la Cordillera de los Andes, que algunos denominan Peñas
Azules, aunque la geografía nos enseña que es el Cerro del Fuerte (1550).
Seguimos
la travesía a una distancia prudencial de la costa, para poder apreciar sus
accidentes, a poco comenzamos a apreciar el solar del Hotel del Dique, que desde
el lago muestra sus geométricas formas que emergen entre jardines floridos y
verdes barrancas, para poder apreciar más tarde otro atractivo lugar como es
Punta de Mahr, donde iniciamos una aventura de sky, natación, surf, buceo, remo
y pesca.
En
el paseo llegamos a rincones que no podremos olvidar, como el del Martín
Pescador, largo y bello corredor de agua que penetra entre los cerros, nos
adentramos en él lentamente, mientras los paredones rocosos crecen a los
costados y nos estrechan el paso. Unos metros adentro, y luego de curvas que nos
esconden del embalse, nos encontramos con este pequeño y bello lugar. Solo hay
cuatro o cinco árboles, pasto, agua y dos paredones inmensos. Adentro, una
pareja de Martín Pescador, que resolvieron vivir en ese paraíso que nos
encanto conocer y disfrutar, aunque más no sea por un momento.
|