Conforme
lo ordenara la Asamblea del año 13, se enclavo este magnifico monumento
en nuestra ciudad, en el emplazamiento de la antigua cruz que indicaba la
fosa común de los vencedores y vencidos de la batalla, en memoria de los
héroes que hicieron posible la Victoria.
Diferentes
esculturas en bronce nos recuerdan ese invalorable triunfo de la armas
patrias y el coraje de los hombres y mujeres que contribuyeron al
mismo; el conjunto fue concebido por el escultor español Torcuato Tasso y
Nadal.
Asentada
sobre un sólido basamento pedregal, fueron fundidas en diferentes
lugares, destacándose las figuras de Belgrano, Dorrego, Vélez Sarfield y
Zelaya, como también la de los Leones de la Bravura, fundidas en
Francia bajo la dirección de esa escultora salteña incomparable, la Lola
Mora.
El
Arsenal de la Nación fue el encargado de fundir la bella imagen de la
Victoria, que corona el monumento, sosteniendo en una mano un gajo
de laurel y en la otra una corona; como así también los bajos relieves y
otras figuras alegóricas, como esas vestales con túnica que, en
las cuatro esquinas, nos representan la Justicia, la Prudencia, la
Templanza y la Fortaleza de aquellos bravos; y cuatro Cóndores, que al
decir de Joaquín V. González, imperan sobre las altas cumbres de los
Andes.
También
posee el conjunto un monolito de cuatro caras que representan: la
formación del Ejercito de Belgrano en el río Las Piedra; el juramento de
obediencia a la Soberana Asamblea del año 13; la capitulación de
Tristán y la fisonomía del campo de combate, en Castañares
Se
encuentra emplazado en verde y arbolado parque de nuestra ciudad, rodeado
de cuatro plazas dedicadas al Ejercito Argentino; nuestra Armada Nacional;
la Fuerza Aérea Argentina y a la heredera de los Infernales de Güemes,
la Gendarmería Nacional Argentina.
Si
bien como ya dijimos, su construcción estaba dispuesta desde 1813,
recién comenzó su realización en 1901, inaugurándose el 20 de febrero
de 1913.