TACTO

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La piel transmite las sensaciones táctiles o de contacto; éstas pueden ser finas (epicríticas) o más groseras (protopáticas); son transmitidas al neuro eje por los nervios sensitivos (sentrípetas) al que llegan por la raíz posterior correspondiente. 
En la cara y la cabeza, éstas son las fibras sensitivas de los nervios craneanos que transmiten los influjos sentrípetos. Los centros de la sensibilidad táctil (siempre conciente) están en la circunvolución parietal ascendente por el mismo camino hacia los mismos centros de la piel; transmite las sensaciones de temperatura y de dolor (termoalgesias) que son no solamente una fuente de información sino también de origen de reflejos y de reacciones de defensa.
La piel protege además al cuerpo de las agresiones excesivas del calor y del frío, no solo por su espesor y revestimiento sino también por la excreción del sudor.

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