Realizar estas travesías cruzando variados
cursos de agua, atravesando bellas quebradas, con una vegetación sin
igual, entre cerros de maravillosa espesura, es otra alternativa sin igual
que nos ofrece Salta para disfrutar una nueva experiencia, no solo
inigualable sino también cargada de emociones.
En
el departamento San Martín, al noroeste de Tartagal se encuentra el Valle de
Acambuco, con una biodiversidad de especies animales y vegetales casi intacta,
en medio de una zona selvática, formada por cerros, valles, ríos y cascadas. A
simple vista podría decirse que el norte de Salta no posee una estructura
adecuada para desarrollar el turismo convencional como hoteles, restoranes,
confiterías, rutas o carreteras que resultarían imprescindibles para realizar
una propuesta, pero estos parajes invitan a una nueva forma de turismo. El
contacto con otras culturas como los aborígenes de las Siete Etnias. La
convivencia con los lugareños, y el contacto con la naturaleza en su más pura
expresión.
La
zona ofrece el turismo alternativo –que prevée el turismo de aventura y el
ecoturismo- y el turismo cultural. Una propuesta dividida entre los
departamentos San Martín (Acambuco, Macuetá, La Sidra, Capiazuty y Virgen de
la Peña) y Rivadavia con la llanura del Gran Chaco que propone un intercambio
cultural con la etnias de la región.
Para
concretar la propuesta existe un grupo de guías del circuito étnico, contando
también con baqueanos, paramédicos, cocinero de campaña y coordinadores.
La
propuesta implica aprender cómo vive el aborigen, cómo trabajan los artesanos,
los ceramistas o cómo tejen, o de donde extraen el "chaguar" para sus
artesanías. Cómo pescan los aborígenes del Pilcomayo con sus redes tijeras,
donde no se es espectadores sino que se participa activamente.
Son
experiencias maravillosas que hay que vivenciarlas porque contadas no sirven.